Domingo 11/12/2016. Actualizado 01:00h

·Publicidad·

Crónica de Roma

El ecumenismo está en "temporada alta"

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

El próximo 14 de marzo Benedicto XVI visitará la Iglesia evangélica luterana de Roma, donde participará en un culto. El pastor de esta comunidad, Jens-Martin Kruse, señaló que “tener entre nosotros al Obispo de Roma nos parece un bonito signo para el ecumenismo en nuestra ciudad”.

El Papa había sido invitado por la comunidad luterana romana en 2008, al cumplirse 25 años de la visita realizada por Juan Pablo II a la “Christuskirche”. El 11 de diciembre de 1983, el pontífice polaco quiso conmemorar el quinto centenario del nacimiento del Reformador Martín Lutero participando en un acto solemne en este templo.

Benedicto XVI pronunciará una homilía sobre el capítulo 12,20-26 de San Juan:”Si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto”. Por su parte, el pastor Kruse, tomando como referencia el primer capitulo de la segunda Carta de San Pablo a los Corintios, hablará de la ayuda de Dios en la acción.

La ceremonia, a la que ha sido invitado, entre otros, el cardenal Walter Kasper, presidente del Pontificio Consejo para la Promoción de las Unidad de los Cristianos, será en alemán. Kruse aseguró que la elección de los versículos bíblicos corresponde al calendario de la comunidad, ya preestablecido.

El cardenal Kasper, refiriéndose recientemente a las relaciones institucionales entre la Iglesia católica y las otras iglesias y comunidades eclesiales, como los luteranos, anglicanos, metodistas y reformados, negó que vivamos un "invierno" en el diálogo con ellos.

"Nadie puede afirmar –aseguró- que estamos atravesando un invierno ecuménico; al contrario estamos en temporada alta, en pleno verano y recogemos los primeros frutos: de verdad una buena cosecha y, esperamos un impulso para continuar los diálogos".

El 31 de octubre de 1999, marcó un hito importante en las relaciones entre católicos y luteranos. Aquel día la Iglesia Católica y la Federación Luterana Mundial firmaban la Declaración Común sobre la Doctrina de la Justificación, en la que afirmaban que la enseñanza de las Iglesias luteranas presentada en esta declaración no estaba sujeta a las condenas del Concilio de Trento. Por otra parte, las condenas de las confesiones luteranas no atañían a la enseñanza de la Iglesia católica romana tal como se presenta en esta declaración. Además, ambas partes se comprometían a continuar y profundizar en el estudio de los fundamentos bíblicos de dicha doctrina.

 

Por Alfonso Bailly-Bailliére