Sábado 10/12/2016. Actualizado 01:15h

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Crónica de Roma

El cardenal Bertone seguirá al frente de la secretaría de Estado

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El cardenal secretario de Estado, Tarcisio Bertone, cumplió ayer 75 años, la edad canónica en la que los obispos y cardenales, tanto los que gobiernan las diócesis como los que trabajan en los organismos de la Curia Romana, deben presentar su dimisión del cargo que ocupaban hasta entonces. El Papa puede acoger la renuncia inmediatamente o bien prolongar -en algunos casos, como por ejemplo a prefectos de dicasterios vaticanos, hasta un par de años- la duración del “contrato”.

El llamado en argot político “primer ministro” de Benedicto XVI obviamente presentó su renuncia al superior, pero como es tradición en estos casos, el Papa le ha pedido que siga prestándole su ayuda como colaborador directo.

El predecesor de Bertone, el cardenal Angelo Sodano, dejó la guía de la secretaría de Estado en noviembre de 2006, tres meses antes de cumplir 79 años. En aquella ocasión, el Papa aceptó también la dimisión del purpurado, pero le pidió que continuara un año y medio más tras la elección como Sucesor de San Pedro, con todas las facultades propias de este oficio.

El cardenal Bertone nació el 2 de diciembre de 1934 en Romano Canavese, diócesis de Ivrea, Italia. Es el quinto de ocho hermanos. Ingresó a la Sociedad de San Francisco de Sales de San Juan Bosco (Salesianos). Más tarde se licenció en Teología (con una disertación sobre tolerancia y libertad religiosa) y recibió el doctorado en derecho canónico.

Fue ordenado sacerdote en 1960 y elegido arzobispo de Vercelli en 1991. Cuatro años más tarde, en 1995, fue nombrado secretario de la Congregación para la Doctrina de la Fe, donde trabajó con el entonces cardenal Joseph Ratzinger.

Juan Pablo II le encargó la publicación de la tercera parte del “secreto” de Fátima. En 2002 fue nombrado arzobispo de Génova y creado cardenal al año siguiente. En abril de 2007 fue designado Camarlengo de la Santa Iglesia Romana en sustitución del cardenal Eduardo Martínez Somalo, que acababa de cumplir 80 años. El oficio de Camarlengo entre en función cuando fallece el romano pontífice -coordina la organización del funeral-, durante todo el período de la Sede Vacante y en los trabajos del cónclave para la elección del nuevo Papa.

Por Alfonso Bailly-Bailliére