Martes 06/12/2016. Actualizado 01:00h

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Crónica de Roma

El cabeza de los cristianos en Irak pide ayuda ante el Papa

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Del Sínodo de los Obispos para Oriente Medio, que se celebra en el Vaticano desde el lunes pasado, no podía faltar un llamamiento en nombre de los cristianos en Irak, víctimas de la guerra, y que no son tenidos suficientemente en cuenta por la comunidad internacional.

Según monseñor Slemon Warduni, vicario patriarcal de Babilonia de los Caldeos, “si se quiere asegurar la presencia de los cristianos en el país hay que trabajar más para construir la paz y la seguridad. Además -dijo en una entrevista a Radio Vaticano- son esenciales la unidad entre las Iglesias de Oriente Medio y el diálogo interreligioso”.

Refiriéndose a las expectativas de los cristianos iraquíes en este sínodo, monseñor Warduni asegura que todos -niños, jóvenes, familias agradecen, “agradecemos- las oraciones, pero muchas veces nos hemos sentido solos”. También cuenta que antes de la asamblea especial se organizó un encuentro con más de 200 chicos y chicas para pedirles que rezaran por el éxito de este Sínodo.

El vicario patriarcal de Babilonia de los Caldeos lamenta que cuando se habla de Irak se dice poco de los cristianos, e insiste para que quede claro que los cristianos “no hacen daño a nadie; queremos vivir en paz con todos. Por eso, me pregunto: ¿Entonces por qué hacen esto a los cristianos?”.

Preguntado por la situación en general en Irak, el prelado iraquí explica que aunque ha mejorado algo, no es en absoluto suficiente. En este contexto, comentando el papel de los medios de comunicación en el escenario iraquí, hace un llamamiento a su conciencia “para que cumplan con su deber de llevar la verdad al mundo, de crear armonía entre los hombres”. Asimismo pide que también hablen de las cosas positivas que haya y “que sean, por tanto, sembradores de fraternidad y de paz”.

Entre las cosas positivas concernientes a la situación en Irak, de las que los medios de comunicación se podrían hacer eco, está el hecho de que “los cristianos siguen resistiendo a pesar de las dificultades y de que muchos hayan abandonado Irak”. Lo segundo, añade, es que “las iglesias realizan todas sus actividades: catequesis, encuentros con jóvenes, celebraciones litúrgicas, etc., y que nuestras casas están siempre abiertas a todos”.

Por Alfonso Bailly-Bailliére