Martes 22/08/2017. Actualizado 01:00h

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Crónica de Roma

El abogado del mayordomo del Papa

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Se el abogado defensor de alguien a quien todas las pruebas apuntan que es culpable es difícil. Todo se complica aún más si es el mayordomo del Papa y también un amigo de la infancia.

Son amigos de la infancia, se conocen desde siempre. Por eso, Carlo Fusco no podía creer la llamada que recibió el 23 de mayo, cuando Paolo Gabriele le pidió que fuera su abogado defensor. Había sido encontrado en posesión de documentos confidenciales que pertenecían al Papa y a la Secretaría de Estado y que algunos de ellos se había publicado en la prensa italiana dando lugar al llamado 'caso Vatileaks'. Cuando Carlo Fusco habla de Paoletto, lo define como una persona brillante, inteligente, con gran sentido del humor y sobre todo con un profundo sentido religioso, “quizás fuera por su familia o porque participaba mucho de las actividades de la parroquia, pero era y es un hombre muy religioso”, asegura su abogado. Pero también apunta que está profundamente arrepentido, “ha tenido mucho tiempo para pensar y para rezar”, dice Carlo Fusco. Pero la pregunta sin resolver sigue siendo el por qué. Qué llevó a uno de los hombres de confianza del Papa a traicionarle de esa manera. Fusco repite las palabras de Gabriele, pero no explican las motivaciones de la fuga de documentos. “Su idea era de hacer un bien al Papa. Por eso hizo lo que hizo, pero la intención era de ayudarlo, de hacer algo bueno por él. Aunque las motivaciones son algo muy profundo, muy difícil de comprender”, afirma el abogado. Y aunque no se termina de entender muy bien qué le llevó a pensar que hacía un bien traicionando la confianza del Papa, Carlo Fusco también descarta las teorías que hablaban de complots o de comportamientos obsesivos compulsivos. En los más de 50 días que ha estado arrestado en la celda de seguridad de la Gendarmería vaticana han sido tres los interrogatorios que Gabriele ha tenido que afrontar ante el juez instructor del caso. “En el primer interrogatorio le aconsejamos que no respondiera porque aún no sabíamos a qué nos enfrentábamos”, dice el abogado y apunta que la colaboración del mayordomo del Papa con la justicia vaticana siempre ha sido excepcional. A principios de la semana que viene se hará pública la sentencia, con la que se sabrá si hay un juicio o no para Paolo Gabriele, único imputado en el caso Vatileaks. Aunque Fusco asegura -casi descarta- la posibilidad de que lo absuelvan sin cargos. Sin duda, aunque mucho se sabe ya de esta historia que bien podría haberla escrito Agatha Cristie, todavía queda por delante lo más interesante. La sentencia en la que, esperemos, se den a conocer las verdaderas motivaciones que llevaron a Paolo Gabriele a protagonizar uno de los escándalos de filtración de documentos más fuertes de los últimos tiempos.

“Somos
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