Viernes 18/08/2017. Actualizado 01:00h

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Crónica de Roma

La exhibición de las sagradas formas tuvo lugar en Pamplona

Víctor Hernández, misionero de la misericordia: “Perdonaría a los organizadores de la exposición blasfema”

Más de 40 sacerdotes españoles han sido recibidos por el Papa. Viajarán para predicar y confesar pecados reservados a la Santa Sede, como la profanación de especies consagradas

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Víctor Hernández Arcediano es miembro de  la Delegación de Pastoral de Salud de Madrid y es uno de los sacerdotes propuestos por el arzobispo Carlos Osoro como misionero de la misericordia. Ha sido uno de los más de cuarenta presbíteros españoles nombrados por Francisco. Minutos después de ser recibido por el Santo Padre en Roma, declara a Religión Confidencial: “El perdón no tiene límite alguno, ya que el amor de Dios es infinito siempre que haya arrepentimiento”.

Víctor Hernández, misionero de la misericordia, tras ser recibido por el Papa en el Vaticano. Víctor Hernández, misionero de la misericordia, tras ser recibido por el Papa en el Vaticano.

Con el nombramiento como misionero de la misericordia todavía reciente, Hernández Arcediano responde a Religión Confidencial a la pregunta si perdonaría a los organizadores de la exposición blasfema de Pamplona o a un miembro de la Iglesia implicado en algún caso de abusos sexuales: “El amor de Dios es total, prueba de ello es que Cristo muere con los brazos abiertos en la cruz. Otra cosa es que luego, el pecador deba de seguir su proceso judicial y pagar sus culpas civiles”, afirma.

Los cuatro pecados que podrán absolver y que están reservados a la Santa Sede, son los siguientes: La profanación de las especies (hostias y vino consagrado) de la Eucaristía robándolas o guardándolas para algún propósito sacrílego; El uso de la fuerza física contra el Romano Pontífice; La absolución de un cómplice en un pecado contra el sexto mandamiento (por ejemplo si un sacerdote tiene relaciones sexuales con una mujer o con otro hombre, luego lo confiesa y lo absuelve de ese pecado); y la violación del secreto de confesión por parte del confesor.

Así lo desveló el Delegado Pontificio para el Año Santo, Mons. Rino Fisichella, en una carta que escribió a los más de mil misioneros de la misericordia en la que se explica cuáles son los pecados que podrán absolver estos sacerdotes.

Acudirán donde sean reclamados

El padre Víctor Hernández ha sido uno de los 1170 sacerdotes nombrados por el Papa Francisco como Misionero de la Misericordia. Desde el principio le pareció una “aventura apasionante” además de ser “un regalo” el haberse convertido en Misionero de la Misericordia, afirma a este confidencial.

Viajaran a donde sean reclamaos por parte de un obispo, una diócesis o un sacerdote. Preguntado si existía la posibilidad de que algunas parroquias quedasen desatendidas debido a sus desplazamientos, este sacerdote señaló que “en circunstancias normales esto no debe suceder. Elegiremos a nuestros sustitutos entre nuestros compañeros”.

Entre los cometidos que les ha encargado el Papa a todos los misioneros de la misericordia, el padre Víctor señala: “Anunciar la misericordia de Dios, el signo de esa misericordia, predicar esa misericordia y, sobre todo, realizar ese signo mediante la confesión, dándonos la potestad de perdonar los pecados reservados a la Santa Sede”

La vergüenza para confesar

Respecto a la importancia que ha dado el Papa Francisco desde el inicio de su Pontificado al perdón de los pecados, Arcediano ha recordado que “el perdón es fundamental, es donde radica el centro de nuestra vida cristiana, el poder regresar constantemente a Dios, sin condena. Es fundamental para vivir nuestra fe”.

Refiriéndose a las palabras que tuvo el Santo Padre acerca de la vergüenza que impide que muchas personas se confiesen, el sacerdote ha insistido que es de vital importancia “tomar conciencia de que el confesor es también un pecador. Es bueno sentir vergüenza, nos hace cambiar, sin vergüenza no podemos cambiar nuestra vida. La cuestión es acabar con esa vergüenza desde la luz y el amor”.

“Somos
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