Viernes 18/08/2017. Actualizado 01:00h

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Crónica de Roma

Uno de los temas más esperados por los medios

El Sínodo por fin aborda la cuestión de los divorciados vueltos a casar

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Es uno de los temas más esperados por los medios y que ha generado más debate en los meses previos al encuentro. La misericordia será la clave en esta delicada cuestión que afecta a un buen número de creyentes.

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Un artículo de...

Mercedes  De La Torre
Mercedes De La Torre

Corresponsal en el Vaticano

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Los padres sinodales que reflexionan en el Vaticano sobre los desafíos de la familia han comenzado a hablar abiertamente de la situación de las personas divorciadas y que han contraído segundas nupcias. A pesar de no proporcionar las frases textuales con la identidad de cada intervención como en el pasado, la Oficina de Prensa de la Santa Sede si ha detallado los contenidos que permiten una interpretación profunda de las reflexiones.

Algunos padres han utilizado imágenes para describir la actitud que quisieran en la Iglesia. Por ejemplo, que la Iglesia “no es una aduana, sino una casa paterna y por lo tanto debe acompañar pacientemente a todas las personas, incluso a aquellos que se encuentran en situaciones pastorales difíciles” o que la Iglesia no es “un faro” estático que se ve a distancia sino que da luz como “una antorcha” que acompaña de cerca a las personas.

Estas dos imágenes muestran cómo el clima sinodal va en la línea de lo que el Papa Francisco ha pedido. A pesar de ello, algunos medios han querido mostrar una contraposición entre la “misericordia” y la “justicia”, como si un concepto excluyera al otro.

En esta línea, el Sínodo ha afirmado que la pastoral “no debe ser represiva sino llena de misericordia” ya que se ha hecho “un fuerte hincapié en la actitud respetuosa con los divorciados que se han vuelto a casar, porque a menudo experimentan también situaciones de malestar o de injusticia social, sufren en silencio y en muchos casos buscan a través de un camino gradual, llegar a participar más plenamente en la vida eclesial”.

En general, el Sínodo propone una “pastoral de la escucha” y para ser concretos, se han enlistado “experiencias y modelos concretos de pastoral para los divorciados vueltos a casar” para que sirvan para organizar grupos de escucha. En este aspecto los padres han alertado en el uso apropiado del lenguaje para “evitar cuidadosamente dar un juicio moral, hablar de ‘estado permanente de pecado’, y tratar, en cambio de que se comprenda que la no admisión en el sacramento de la Eucaristía no elimina por completo la posibilidad de la gracia en Cristo y que se debe más bien a la situación objetiva de la permanencia de un precedente vínculo sacramental indisoluble”, ha explicado el portavoz vaticano, el padre Federico Lombardi.

En el interior del aula del Sínodo se ha recordado la “comunión espiritual” pero también es claro que “no hay soluciones ‘fáciles’ para esta problemática”. A pesar de eso, el Papa promueve la simplificación del proceso de declaración de nulidad del matrimonio “que no es un divorcio en la Iglesia”, ha insistido Lombardi. 

El Sínodo ha confirmado “la necesidad de agilizar los procedimientos (y de la incorporación de laicos más competentes en los tribunales eclesiásticos), pero también se señala el peligro de la superficialidad y la necesidad de salvaguardar siempre el respeto a la verdad y los derechos de las partes” ya que no se está cuestionando la doctrina acerca la indisolubilidad del matrimonio entre un hombre y una mujer.

Como se trata de un Sínodo pastoral, se ha animado a que el “vínculo sacramental” como valor “debe ser defendido y tratado con una catequesis prematrimonial adecuada para que los novios sean plenamente conscientes del carácter sacramental del vínculo y de la naturaleza de su vocación” así como también sugieren el acompañamiento a las parejas después de la boda.

Por último, se ha insistido en que no se trata de “un juicio” sino que “se deben considerar los casos individuales, las situaciones concretas -algunas de gran sufrimiento-, distinguiendo, por ejemplo, entre las personas que han abandonado a su cónyuge y las que ha sido abandonadas”. Los padres sinodales han asegurado que “la pastoral no debe ser exclusiva, ‘o todo o nada’, sino misericordiosa, porque el misterio de la Iglesia es un misterio de consuelo”.

@mercedesdelat


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