Jueves 08/12/2016. Actualizado 01:00h

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Crónica de Roma

El Sínodo de Oriente Medio ilustrará la realidad en la que viven los católicos

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El próximo Sínodo de los Obispos para Oriente Medio, que se celebrará en el Vaticano del 10 al 24 de octubre próximo, será “un momento privilegiado” para hacer un balance sobre la transmisión del mensaje de Cristo a las generaciones actuales, cristianas y no cristianas.

Monseñor Antonios Naguib, Patriarca de Alejandría de los Coptos (Egipto), que ha sido nombrado por el Papa relator del Sínodo, cuyo tema es: “La Iglesia Católica en Medio Oriente: comunión y testimonio”, habla de los desafíos que afronta la Iglesia en Oriente Medio.

Además del testimonio de los fieles por medio de la catequesis y de una liturgia renovada, manteniendo la fidelidad a la tradición, el patriarca resalta la importancia del ecumenismo y del diálogo con el judaísmo y el islam, sobre todo en una región en la que conviven estrechamente las tres religiones monoteístas.

Para monseñor Naguib, esta asamblea especial representa una gran oportunidad para atraer la atención de la opinión pública sobre la realidad de las Iglesias de la región, gracias a los medios de comunicación. “No se trata -asegura- de lanzar acusaciones contra nadie, sino de ilustrar con mayor claridad la realidad en que vivimos”.

El Sínodo, afirma, permitirá a las Iglesias Orientales “mirar a Cristo y a la Iglesia de los Apóstoles y nuestros padres en la fe, para hacer un examen de conciencia sincero y ver hasta donde ha llegado el mensaje de Cristo”. En segundo lugar, supondrá “un fuerte llamamiento a vivir hoy la comunión en la propia iglesia y entre nuestras Iglesias, que tienen mucho en común con la Iglesia católica universal, con las otras Iglesias y con nuestros hermanos y hermanas cristianos”.

El patriarca egipcio subraya que la del próximo octubre será una reunión “especial” porque “somos conscientes de que nuestra región de Oriente Medio tiene unos problemas comunes y particulares. No nos sentimos plenamente en casa con África y con Asia. De hecho, muchos no saben o saben poco de las Iglesias orientales”. Espero, concluye, que el próximo Sínodo “atraiga la atención sobre nuestras iglesias y sobre el testimonio de fe, a menudo heroico, que están dando silenciosamente”.

Por Alfonso Bailly-Bailliére