Viernes 09/12/2016. Actualizado 01:00h

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Crónica de Roma

Signos de esperanza para los católicos en China

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El cardenal secretario de Estado, Tarcisio Bertone, asegura que existen signos de esperanza provenientes de China, en lo que respecta a la reconciliación dentro de la comunidad católica y al diálogo respetuoso y comprensivo con las autoridades civiles.

En una carta con motivo del Año Sacerdotal, dirigida a todos los sacerdotes de la Iglesia católica en la República Popular China, el purpurado afirma que tras la carta escrita por Benedicto XVI en mayo de 2007 a la Iglesia en China, "las informaciones que han llegado desde diferentes partes" de este gran país "muestran también signos de esperanza".

Sin hacer un balance definitivo, al haber transcurrido poco más de dos años de la publicación de la misiva papal, el cardenal Bertone piensa que "aún es el momento de sembrar, más que de cosechar", y asegura que la Santa Sede "está al corriente de la compleja y difícil situación" en la que se encuentran los católicos chinos.

Para afrontar su particular misión evangelizadora, el cardenal secretario de Estado sugiere a los sacerdotes chinos que organicen "reuniones especiales, en las que los católicos puedan invitar a sus parientes y amigos no católicos para que conozcan mejor la Iglesia católica y la fe cristiana" y distribuyan publicaciones católicas a los no católicos.

También propone a los presbíteros que visiten con frecuencia tanto a las familias "católicas como a las no católicas" que viven en los pueblos, que realicen un mayor esfuerzo para preparar y formar buenos catequistas, y presten su ayuda mediante los servicios caritativos, dirigidos especialmente a los niños y a las personas enfermas y ancianas.

Hablando en particular a los obispos –algunos de ellos secuestrados en paradero desconocido o bajo arresto domiciliario–, el cardenal Bertone escribe que su "solicitud paterna" les sugerirá, según sus posibilidades y condiciones de la diócesis, actividades para promover vocaciones al sacerdocio. En este sentido, les anima a cuidar especialmente al clero joven, "cada vez más sometido a nuevos retos pastorales, relacionados con las exigencias del deber de evangelizar una sociedad tan compleja como es la sociedad china actual".

El ejemplo de los fieles católicos de la República Popular China –obispos, sacerdotes, religiosos y laicos– que encuentran grandes dificultades para vivir y dar testimonio de su fe invita a la reflexión a quienes tenemos mucha más facilidad para ello.

 

Alfonso Bailly-Bailliére