Domingo 20/08/2017. Actualizado 01:00h

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Crónica de Roma

La Santa Sede promueve cambios en Cáritas Internationalis

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Más de 300 delegados de las Cáritas nacionales de todo el mundo se encuentran en Roma, desde el domingo 22 hasta el viernes 27 de mayo, para participar en la 19ª Asamblea General de Cáritas Internationalis, que coincide con el 60º aniversario de la fundación de la Confederación.

Durante esta semana se abordará la renovación de los Estatutos y el Reglamento Interno por parte de la Santa Sede y se procederá a la elección de nuevos cargos, incluidos presidente, tesorero y secretario general.

Cáritas Internationalis agrupa a 165 Cáritas nacionales y se propone ante todo coordinar su intervención en casos de emergencia o crisis. Actualmente la preside el cardenal Oscar Andrés Rodríguez Maradiaga, S.D.B., arzobispo de Tegucigalpa (Honduras).

En 2004 Juan Pablo II concedió a ese organismo personalidad jurídica pública, tanto en razón de las características de las Cáritas nacionales y diocesanas, que son el órgano oficial de la caridad de los obispos, como en reconocimiento de los grandes servicios que esa confederación desempeña desde hace décadas para el bien de la Iglesia y de toda la humanidad.

La atribución de la personalidad jurídica pública ha llevado aparejada la necesidad de establecer para ella estatutos que reflejen la naturaleza y la finalidad de Cáritas Internationalis y su misión.

Desde hace unos meses, la Santa Sede afronta una crisis interna a causa de la anunciada salida de la actual secretaria general, Lesley-Anne Knight. El presidente de Cáritas Internationalis, el cardenal Rodríguez Maradiaga, defendió desde el principio a la secretaria y a sus colaboradores, pero sabía que debía acatar las órdenes de la secretaría de Estado, que exigía un cambio. En el discurso de inauguración de la Asamblea, el purpurado hondureño destacó la “profesionalidad, profunda fe y compromiso con Cáritas” de Knight y aseguró que “ahora más que nunca, es necesario un Secretariado fuerte y un líder fuerte”.

La decisión de no otorgar el visto bueno a Knigth para que sea reelegida desató malhumores internos e incluso algunas instituciones de asistencia ligadas a la Iglesia católica en Estados Unidos amenazaron con independizarse.

En febrero pasado el cardenal secretario de Estado, Tarcisio Bertone, envió una carta a los representantes de las 165 organizaciones de parte de la confederación mundial de Cáritas, para comunicarles la noticia.

“La Santa Sede quiere que haya un cambio en el modo en que trabaja con Cáritas, y esto requiere que haya otra persona que ocupe el puesto de secretario general”, se leía en un comunicado de la propia asociación. La decisión no fue bien recibida por la secretaria saliente ni por el comité directivo de Cáritas, aunque admitieron que iban a respetar la medida.

El secretario del Pontificio Consejo Cor Unum (organismo vaticano que coordina la caridad del Papa), Giamprieto Dal Toso, explicó que la decisión de no refrendar la confianza a la secretaria saliente se tomó después de mucha reflexión, porque se consideró oportuno “buscar otro perfil para los próximos cuatro años”.

En realidad, la Santa Sede quiere reformar la institución para erradicar algunos errores actuales como, por ejemplo, la búsqueda de la eficacia a toda costa en detrimento del mensaje cristiano, que debería estar siempre presente en su labor.

 

Alfonso Bailly-Baillière 

“Somos
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