Domingo 04/12/2016. Actualizado 01:00h

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Crónica de Roma

San José, la innovación, las inversiones a largo plazo y la riqueza social

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En la víspera de la solemnidad de San José, patrono de la Iglesia universal y también de los trabajadores, Benedicto XVI habló de la exigencia de un trabajo digno para todos, y exhortó a superar la mentalidad materialista que lleva a buscar el rendimiento fácil.

Al recibir en el Vaticano a los miembros la Unión de Industriales y Empresarios de Roma, el Papa subrayó que la actual crisis económica ha sometido a “dura prueba” a los sistemas económicos de los países, pero que podía considerarse una ocasión para revisar el desarrollo y reorganizar el mundo financiero.

Refiriéndose a su reciente encíclica social "Caritas in veritate", el pontífice reiteró la necesidad de poner al ser humano en el centro de la economía y de que la política no esté subordinada a los mecanismos financieros.

El Papa señaló que el aumento del desempleo, especialmente el juvenil, el empobrecimiento económico de muchos trabajadores y las nuevas formas de esclavitud obligan a que el objetivo prioritario sea el acceso de todos a un trabajo digno.

Sin ignorar los sacrificios que hay que realizar para mantener a las empresas en el mercado, destacó que las pequeñas y medianas empresas son las que más necesitan financiación, mientras es cada vez menos accesible el crédito y aumenta la competencia entre los mercados.

En este sentido, el Santo Padre dijo que es importante vencer la mentalidad individualista y materialista “que sugiere cambiar las inversiones para privilegiar el empleo del propio capital en los mercados financieros con el objetivo del rendimiento más fácil y rápido”.

El pontífice aseguró que el camino más seguro para contrarrestar el declive del sistema empresarial es “invertir en investigación e innovación, no practicar una competencia injusta entre empresas, no olvidar los deberes sociales e incentivar una productividad de calidad para responder a las necesidades reales de la gente”.

Tras poner de relieve que la crisis financiera ha mostrado que las empresas capaces de atenerse a comportamientos morales y que han prestado atención a las necesidades de su territorio han resistido, afirmó que la empresa producirá "riqueza social" si la guía un empresario previsor "que prefiere inversiones a largo plazo frente al beneficio especulativo y que promueve la innovación antes que pensar en acumular riqueza sólo para él”.

Por Alfonso Bailly-Bailliére