Miércoles 07/12/2016. Actualizado 16:49h

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Crónica de Roma

La RAI promueve la eutanasia y Avvenire propone una protesta

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El periódico italiano Avvenire está llevando a cabo una campaña de protesta en respuesta a un programa televisivo de la RAI (Radio Televisión Italiana) dedicado casi exclusivamente a la defensa de la eutanasia.

En el programa emitido hace tres semanas, el conductor entrevistó a dos personas: Mina Welby, cuyo marido, enfermo de distrofia muscular, murió al serle retirado su respirador artificial, a petición de él y el padre de Eluana Englaro, que en 1999 comenzó una batalla legal para que la ley permitiera suprimir la vida de su hija, privándola de alimentación y de hidratación. Y como consecuencia, falleció en febrero de 2009.

Es importante tener en cuenta que la nutrición y la hidratación del paciente, aunque sean asistidas, no pueden confundirse con un tratamiento médico, sino que constituyen los elementos fundamentales de la asistencia, precisamente porque son indispensables para toda persona humana, sana o enferma.

Existen miles de personas, no solo en Italia, que se hallan en esta situación y en algunos casos su incapacidad para alimentarse se debe en parte a un problema cerebral agudo que no les diferencia mucho del estado de Eluana.

Por eso, el director de “Avvenire” decidió intervenir en el debate público y desafió a la RAI para que fuera justa y dejara oír también la otra voz; la de las asociaciones pro-vida, y la de quienes sufren calladamente y con gran dignidad, mereciendo ser respetados.

Por las páginas del periódico desfilan desde hace unos días familiares de enfermos que lamentan con razón el hecho de haber sido “humillados” con el programa televisivo, subrayando que “se ha llevado a cabo una falsificación de la realidad, sin posibilidad de debate”.

También ha resultado doloroso escuchar a los protagonistas del programa considerarse “defensores del derecho a la vida”, humillando profundamente la sensibilidad de cuantos, lejos del centro de la atención, se baten desde hace años cotidianamente por defender el derecho a la vida, sostienen a las mujeres con embarazos difíciles y asisten a los enfermos terminales.

Por Alfonso Bailly-Bailliére