Domingo 04/12/2016. Actualizado 01:00h

·Publicidad·

Crónica de Roma

El Papa recordó la etapa más negra de Alemania

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

Benedicto XVI dijo que "la historia de Europa del siglo XX demuestra que la responsabilidad ante Dios es decisiva para el recto desempeño político".

Al final del concierto ofrecido por el presidente de la República Federal de Alemania, Horst Kohler, en la Capilla Sixtina, en el 20º aniversario de la caída del Muro de Berlín y los 60 años de la fundación del país, el Papa recordó que este Muro dividió durante muchos años al país, “separando a la fuerza a hombres, familias, vecinos y amigos".

Además, dijo, muchos advirtieron que los sucesos del 9 de noviembre de 1989 eran “los albores inesperados de la libertad, después de una larga y sufrida noche de violencia y opresión por parte de un sistema totalitario que, al final, conducía al nihilismo, al vacío de las almas”.

El Santo Padre afirmó que en la dictadura comunista ninguna acción era considerada mala en sí misma, de manera que “si servía a los objetivos del partido era bueno, por muy inhumano que pudiera ser".

El Santo Padre puso de relieve que la ley fundamental de Alemania dio la vuelta a la situación, porque contribuyó esencialmente al desarrollo pacífico del país en el transcurso de seis décadas. La Constitución exhorta, recordó, “a dar prioridad, en responsabilidad ante Dios Creador, a la dignidad humana, a tutelar el matrimonio y la familia como fundamento de toda sociedad, así como a respetar lo que es sagrado para los otros".

En este contexto, resaltó la necesidad de agradecer a Dios que el desarrollo de Alemania haya sido posible “gracias a hombres que han actuado de cara a Dios". Esto explica que "todos los hombres, en la comunión con Jesucristo, pueden suscitar un nuevo modo de pensar y de generar nuevas energías al servicio de un humanismo integral".

En el concierto actuaron el Coro de voces blancas de la Catedral de Augusta y la Orquesta de Cámara de la Residencia de Mónaco de Baviera, dirigidas por el maestro Reinhard Kammler, que interpretaron el Oratorio de Navidad BWV 248 de Johannes Sebastian Bach.

Por Alfonso Bailly-Bailliére