Miércoles 07/12/2016. Actualizado 16:49h

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Crónica de Roma

El Papa se propone aclarar de una vez las apariciones de Medjugorje

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El Papa ha decidido crear una comisión de investigación, vinculada a la Congregación para la Doctrina de la Fe, para examinar las supuestas apariciones que, desde hace tres décadas, tienen lugar en Medjugorje. Presidirá dicha comisión el cardenal Camilo Ruini, ex vicario del Papa para la diócesis de Roma y ex presidente de la Conferencia Episcopal Italiana.

Medjugorje es una parroquia de la diócesis de Mostar-Duvno, en Bosnia-Herzegovina, con una población de cerca de 4.000 personas, confiada al cuidado pastoral de los franciscanos.

Hace tres décadas, un grupo de seis chicos y chicas aseguraron que habían visto a la Virgen y que les confiaba secretos. A partir de entonces y según los protagonistas, las apariciones se han ido repitiendo hasta el día de hoy, convirtiendo este lugar en meta de peregrinación para millones de católicos de todo el mundo. El mensaje fundamental de las apariciones, al margen de los detalles particulares, es el de conversión, ayuno y oración, que también se ha dado en otras apariciones aprobadas por la Iglesia.

Este fenómeno ha originado la desconfianza de algunos obispos, teólogos y fieles. En 1991, los obispos de Bosnia-Herzegovina declararon públicamente que no estaba demostrado que las supuestas apariciones tuvieran un origen sobrenatural, lo cual no significaba que fueran falsas, dejando la cuestión siempre abierta.

Según parece, el detonante de la decisión papal fue la disputa entre el obispo de Mostar, monseñor Ratko Peric, en cuya diócesis se encuentra Medjugorje, y el cardenal Christoph Schönborn, arzobispo de Viena, que visitó ese lugar recientemente. Además de participar en varios actos litúrgicos, se entrevistó con los videntes, pero no lo notificó a monseñor Peric, lo cual creó un cierto malestar, que se resolvió con la disculpa por parte del purpurado.

Otro posible motivo que ha llevado a Benedicto XVI a aclarar este asunto podría ser la cercanía del trigésimo aniversario de la primera aparición, que tendrá lugar en 2011.

Por Alfonso Bailly-Bailliére