Martes 06/12/2016. Actualizado 01:00h

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Crónica de Roma

El Papa batió un rècord en Chipre

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El viaje de Benedicto XVI a Chipre -del 4 al 6 de junio- ha sido todo un éxito desde el punto de vista de la opinión pública en Oriente Medio.

Por citar un ejemplo, la misa que presidió el Papa el domingo pasado en Nicosia -en la que participaron más de 10.000 fieles- ha sido uno de los encuentros más populares en la historia de Chipre, y se puede decir que se ha convertido en el acontecimiento más importante de la Iglesia católica en la isla.

Por lo que respecta a los diferentes medios de comunicación chipriotas y en general de Oriente Medio, su interés, sobre todo el de la prensa, ha sido evidente. La entrega del Documento de trabajo del Sínodo de los Obispos de Oriente Medio fue portada en la mayoría de los periódicos europeos y en las páginas web. Sorprende, por otra parte, que la mayoría de los artículos eran bastante positivos.

El director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, padre Federico Lombardi, S.I., resaltó que Benedicto XVI, con sus tres últimos viajes a Malta, Portugal y Chipre -entre mediados de abril y principios de junio-, ha generado un vuelco la percepción que se había creado en los medios de comunicación con la crisis de abusos sexuales.

Ante todo, como reconoce el padre Lombardi, el gran éxito del viaje a Chipre ha sido ecuménico, por el progreso en las relaciones con la Iglesia ortodoxa, mayoritaria en esta isla.

Se trata, asegura el padre Lombardi, de un resultado que no era ni mucho menos evidente en vísperas del viaje, ya que se había dado amplio espacio a las voces críticas de algunos miembros de la Iglesia ortodoxa chipriota, que se oponían a la visita del Santo Padre.

Los avances en el diálogo con el Islam han supuesto otro de los logros decisivos de este viaje de Benedicto XVI a Chipre. En el vuelo de ida, el Papa se refirió en su encuentro con los periodistas al diálogo con los hermanos musulmanes, “que son hermanos nuestros, a pesar de las diferencias”, dijo. Sus palabras ocuparon las primeras páginas de los periódicos de Oriente Medio y del resto del planeta.

Aunque a causa de la división de la isla desde 1974, no pudo tener lugar un encuentro del Papa con algunas de las máximas autoridades musulmanas del norte, sin embargo, causó impacto -y la prensa lo reflejó- el abrazo que el Papa intercambió con un anciano representante sufí, junto a la nunciatura apostólica.

Las autoridades políticas y religiosas aprovecharon la presencia de un huésped tan significativo para presentar sus expectativas y problemas ligados a la situación de división de la isla, de riesgo de pérdida del patrimonio cultural cristiano. El padre Lombardi señaló que el Papa “respondió con gran equilibrio y con claridad, apoyando los principios fundamentales de la convivencia: el respeto de los derechos de la persona humana y el derecho a regresar a los lugares de origen, el derecho a la libertad religiosa, a la libertad de conciencia y a la libertad de culto”.

Por Alfonso Bailly-Bailliére