Domingo 04/12/2016. Actualizado 01:00h

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Crónica de Roma

Nuevos aires para la Iglesia en Bélgica

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Monseñor André Mutien Léonard, que guiaba la diócesis de Namur desde 1991, es el nuevo arzobispo de Malinas-Bruselas y sustituye al frente de esta sede al cardenal Godfried Danneels, que la guió durante tres décadas

El nuevo primado de Bélgica, de 69 años, es un reconocido filósofo y teólogo belga. En una ocasión predicó los ejercicios espirituales a Juan Pablo II y a la Curia Romana.

Es sabido que la Iglesia en Bélgica está dividida en su interior entre quienes desean continuidad con la línea marcada en los últimos años por el purpurado y quienes por el contrario esperan un cambio de ruta para afrontar con nuevos aires los retos y problemas que agudizan la crisis interna.

Los partidarios de la “continuidad”, preferían el nombramiento de monseñor Josef De Kesel, auxiliar de Danneels y los que sostienen la línea del cambio, el de monseñor André-Mutien Léonard.

La revista francesa progresista “Golias”, mostraba hace ya un par de años su preocupación porque monseñor Mutien Léonard pudiera ser el sucesor de Danneels, recordando que acogió con entusiasmo el 'motu proprio' de Benedicto XVI que liberalizaba el antiguo misal, defendió públicamente a Pío XII ante las acusaciones de haber sido “insensible” al drama de los judíos, e intervino varias veces sobre los valores “no negociables”, defendiendo la moral natural.

El cardenal Danneels, que el próximo junio cumplirá 77 años, afirmaba en una reciente entrevista que quien fuera nombrado su sucesor al frente de la archidiócesis “probablemente, y afortunadamente, será distinto de mí. No hay necesidad de clonar al predecesor. Si tuviera que darle un consejo, le diría: sigue siendo como eres”.

Al preguntarle qué hará tras su “jubilación”, el purpurado respondió: “Espero hacer lo que no he tenido tiempo de hacer durante los últimos años de obispado. Por ejemplo, la oración, porque cuando uno es obispo es realmente una lucha diaria conseguir encontrar el tiempo para rezar. Luego quisiera volver al estudio de la Biblia. Con una exégesis no demasiado científica, sino más bien espiritual.... Y luego, también descansar un poco y escuchar un poco de música. Me gusta todo lo que empieza por “b”: Bach, Beethoven, y los Beatles”.

Por Alfonso Bailly-Bailliére