Miércoles 18/10/2017. Actualizado 01:00h

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Crónica de Roma

México, indispensable en la Navidad del Vaticano

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Desde 2007, México se ha hecho presente en la Navidad del Estado Ciudad del Vaticano. Y el año 2012 no ha sido una excepción. La región de Michoacán regaló dos nacimientos muy particulares al Papa en el mismo año en el que Benedicto XVI visitó este país.

Uno de los preciosos Belenes se lo entregaron al Papa el pasado miércoles durante la audiencia general, quien lo bendijo personalmente y pudo admirar también las particularidades que este año presenta. Los vivos colores y la sencilla arquitectura indígena son las notas dominantes de la construcción navideña que este año decora el aula Pablo VI. Mientras que el segundo regalo de Miochacán al Vaticano está situado en los Museos Vaticanos, los personajes de este Belén tradicional están hechos con cera de abeja y visten los trajes típicos que llevan los indígenas de esa zona de México.

Esta tradición no firmada con México comenzó en la navidad del año 2007 cuando el estado de Jalisco regaló al Papa alemán un Belén. Se trataba de un detalle especial para conmemorar los 15 años de relaciones diplomáticas entre México y el Vaticano. Encantados y sorprendidos quedaron ambas partes de la acogida de esta particular decoración en el aula Pablo VI. Aunque hubo que esperar hasta 2009 para que esta costumbre tomara forma y fuerza. En ese año fue el Estado de Ciudad de México quien decoró el Vaticano, -siempre en el aula de las audiencias, ya que el Belén de la Plaza se compone siempre con las mismas figuras. Mientras que en 2010 fue Guanajuato y en 2011 Puebla, probablemente fuera una de las razones por la que unos meses después, en marzo de 2012 Benedicto XVI viajó a este país.

Quizás se trate de una estrategia de promoción de turismo de México, pero lo que sí está claro es que el amor que este país ha tenido por los papas es histórico y ellos se lo han devuelto con visitas y menciones especiales. El primer viaje al extranjero de Juan Pablo II en 1979 tuvo como destino México, porque se trata de un país 'bisagra' que une América del Norte con la del Sur y por lo tanto un lugar indispensable en el que afianzar a los católicos. Fue en ese primer viaje en 1979 cuando Juan Pablo II acuño la frase "México siempre fiel" que después repetiría durante los otros cuatro viajes más que realizó en sus 27 años de pontificado y a la que siempre los mexicanos contestaron con un sonoro "Juan Pablo II te quiere todo el mundo".

Desde 2007 México le devuelve el cariño recibido con estos coloridos Nacimientos que alegran al Vaticano en estas fechas y sobre todo, ponen el calor de México también en el corazón del Papa.

@blancaruizanton

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