Domingo 04/12/2016. Actualizado 01:00h

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Crónica de Roma

Israel protesta por los “ataques políticos” durante el Sínodo

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Un Sínodo “rehén de una mayoría anti-israelí” y “un foro para ataques políticos contra Israel”. Así de dura ha sido la reacción de Jerusalén, en respuesta a algunas intervenciones durante el Sínodo de los Obispos para Oriente Medio, que se clausuró el domingo pasado con una misa solemne presidida por el Papa.

Si a lo largo de estas dos semanas de asamblea, el tono de las intervenciones había sido bastante “moderado”, teniendo en cuenta que -como dijo el Papa desde el inicio- la finalidad era eminentemente pastoral, quizá para evitar que se “politizara”, en el mensaje final se recogen algunas afirmaciones que no han gustado a todos.

El pasaje al que nos referimos es el siguiente: “Hemos sido conscientes del impacto del conflicto palestino-israelí sobre toda la región de Oriente Medio, especialmente sobre el pueblo palestino, que sufre las consecuencias de la ocupación israelí: la falta de libertad de movimiento, el muro de separación y las barreras militares, los prisioneros políticos, la demolición de las casas, la perturbación de la vida económica y social y los millares de refugiados. También hemos reflexionado sobre el sufrimiento y la inseguridad en los que viven los israelíes”.

Los padres sinodales muestran también su preocupación por las iniciativas unilaterales “que podrían cambiar su demografía y su estatuto” y frente a ello aseguran que “el único medio de salvación para todos, para el bien de la región y sus pueblos es una paz justa y definitiva”.

El viceministro de Relaciones Exteriores de Israel, Danny Ayalon, en un comunicado publicado en el sitio web del Jerusalem Post, expresó su decepción porque ”este importante Sínodo se ha convertido en un foro para los ataques políticos en contra de Israel, en el signo de la mejor tradición de la propaganda árabe. El Sínodo ha sido tomado como rehén por una mayoría anti-israelí”.

En el apartado concerniente a la “cooperación y diálogo con nuestros conciudadanos judíos”, los padres sinodales advierten en el mensaje final que “no está permitido recurrir a posiciones bíblicas y teológicas como instrumento para justificar las injusticias”. En respuesta a ello, intervino el portavoz del Ministerio de Exteriores de Israel recordando que “los gobiernos israelíes nunca han usado la Biblia” para justificar la ocupación o el control de ningún territorio, incluida Jerusalén Este.

El domingo pasado, el Papa, en la Misa de clausura del Sínodo, dijo que la paz en Medio Oriente es posible, es urgente y es ”la condición indispensable para una vida digna de seres humanos” y para “evitar la emigración” de la región.

Por Alfonso Bailly-Bailliére