Domingo 04/12/2016. Actualizado 01:00h

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Crónica de Roma

Herranz, 50 años en la curia romana

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El cardenal español Julián Herranz, que acaba de cumplir 80 años, aseguró recientemente que el Papa está ofreciendo al mundo “un gran ejemplo de firmeza y coherencia en la búsqueda de la verdad”.

El presidente emérito del Consejo Pontificio para los Textos Legislativos, que en sus cincuenta años de trabajo en la curia romana ha servido a cinco papas -Juan XXIII, Pablo VI, Juan Pablo I, Juan Pablo II y Benedicto XVI- manifestó su apoyo incondicional al pontífice actual y aseguró que se le ataca no sólo por los casos de pedofilia, sino también porque defiende la vida.

En una entrevista publicada por el diario italiano “La Repubblica”, el purpurado cordobés destacó la “profunda continuidad” entre los pontificados de Juan Pablo II y Benedicto XVI, que, explicó, “no disminuye ni siquiera en momentos de gran dificultad como los actuales, en que también los medios de comunicación internacionales apuntan contra la Iglesia y contra el Papa por los casos de los sacerdotes pedófilos o por la defensa de los valores éticos, a partir del “no” al aborto”.

Refiriéndose al escándalo provocado por los sacerdotes que han abusado de menores, señaló que al Santo Padre le produce “un sufrimiento indecible, atroz y profundo”. Sin embargo, dijo, frente a este dolor, el Papa está ofreciendo al mundo “un gran ejemplo de firmeza y coherencia en la búsqueda de la verdad”, que traducido en “acciones sociales” significa, entre otras cosas, “la defensa de la vida desde la concepción, con el consiguiente ‘no’ al aborto; la defensa de la dignidad de la persona humana, especialmente de la más pobre e indefensa; la promoción de la familia fundamentada en el matrimonio entre un hombre y una mujer; la educación al amor que no se debe reducir a la mera práctica sexual”.

Tras haber cumplido 80 años el pasado 31 de marzo, el cardenal Herranz cesa –según lo establecido por Pablo VI en 1970- de ser miembro de los dicasterios –oficinas- de la Curia Romana y de todos los organismos permanentes de la Santa Sede y del Estado de la Ciudad del Vaticano; pierde el derecho de elegir al Romano Pontífice y, por ende, también el derecho de entrar en Cónclave.

De celebrarse hoy un conclave, sólo votarían los siguientes purpurados españoles: don Agustín García Gasco, arzobispo emérito de Valencia; don Antonio María Rouco, arzobispo de Madrid; don Carlos Amigo Vallejo, arzobispo emérito de Sevilla; don Luis Martínez Sistach, arzobispo de Barcelona y don Antonio Cañizares, prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos.

Por Alfonso Bailly-Bailliére