Miércoles 20/09/2017. Actualizado 16:50h

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Crónica de Roma

La prioridad es apostólica y no económica

Expectativas y dificultades de la reforma de los medios vaticanos

Un proceso complejo de trabajo entre diversas comisiones y que ha cobrado fuerza con la creación de la Secretaría para la Comunicación

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Fuentes revelan a Religión Confidencial el malestar e incertidumbre de algunos de los empleados involucrados en esta Reforma quienes consideran que ha habido falta de claridad durante este proceso


El Papa Francisco ante los medios de comunicación. El Papa Francisco ante los medios de comunicación.

Un artículo de...

Mercedes  De La Torre
Mercedes De La Torre

Corresponsal en el Vaticano

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Un desafío apasionante que no implica solamente la integración de los medios de comunicación del Vaticano, sino que quienes la encabezan aspiran a comunicar con más eficacia utilizando también las nuevas tecnologías, sin descuidar las periferias que no pueden acceder a ellas.

Precisamente hace dos años (en mayo de 2015) escribía en esta Crónica de Roma el proceso que revela la complejidad que supone dicha reforma, ya que pretende crear una estrategia de comunicación global y una mayor coordinación de todos los medios vaticanos. Además, recordaba que en estos años se ha realizado una auditoría externa y se han formado dos diferentes comisiones antes de la creación de la actual Secretaría para la Comunicación (SPC), encabezada por su prefecto, monseñor Dario Viganò y su secretario, monseñor Lucio Ruiz, ambos con reconocida competencia en el ámbito de la comunicación.

Malos entendidos 

Al comienzo de este proceso, en ciertos ambientes internos, ha existido el temor de que la reforma buscase solamente la reducción de los gastos. Cuestión que fue amplificada por algunos periodistas que aseguraron que era una de las prioridades de la Secretaría de Economía, encabezada por el cardenal George Pell. Como respuesta, en su momento, monseñor Viganò ha tenido que explicar que no era así, sino que la prioridad es apostólica.

Otra confusión ha consistido en que si la reforma implicaba una fusión o la creación de una realidad nueva. Al inicio se hablaba precisamente de una fusión entre el Centro Televisivo Vaticano (CTV), Radio Vaticano y L’Osservatore Romano. De este modo, los usuarios podrían encontrar las noticias en una sola página web. De hecho, en el mismo estatuto de la SPC, el Papa Francisco anima a “la integración eficaz de los medios de comunicación tradicionales en el mundo digital, con una atención constante a la dimensión universal de la comunicación de la Santa Sede”.

En esta línea, la SPC trabaja desde hace numerosos meses en un proyecto editorial coordinado por monseñor Viganò quien ha anunciado la próxima creación de un nuevo portal vaticano, que como lo reveló a Religión Confidencial, debería existir desde principios de este 2017. Después se habló como fecha probable esta pasada pascua, pero, debido a la importancia del proyecto, aún se está ultimando.

Por otro lado, cabe destacar que la creación del nuevo portal -según explican quienes la realizan- es solo una parte de la reforma. El proceso implica un cambio de mentalidad, y precisamente para reforzar esto, la SPC está promoviendo cursos de formación externos para algunos de los empleados. 

Resistencias al cambio

Uno de los organismos que ha implicado mucha atención en la actual reforma es, sin duda, la Radio Vaticano, por la cantidad de empleados que tiene y por las transformaciones tecnológicas que tendrá. Esto no niega su valor histórico y su fuerza en la evangelización. 

Es innegable su importancia histórica -el Papa Pio XI le encargó a Guillermo Marconi su puesta en marcha hace más de 85 años, de hecho, fue la primera Radio del mundo- y por otro lado, su poder evangelizador, pues ha informado sobre la vida de la Iglesia y el mensaje del Papa durante estos años en más de 40 lenguas.

Tales redacciones cuentan con grandes profesionales, pero también algunos -una minoría- corren el riesgo de caer en la 'nostalgia del pasado glorioso', como el mismo Papa advirtió en la reciente audiencia con motivo de la primera asamblea de la SPC en donde Francisco invitó “a que no se dejen vencer por la tentación del apego a un pasado glorioso; sino a realizar un gran juego de equipo, sin temores y sin imaginar escenarios apocalípticos”. 

Otra dificultad que ha surgido durante este proceso, y que ha generado ruido, ha sido la interpretación de ciertos periodistas. Ciertas afirmaciones han sido consideradas con ‘cierto tono de ataque frontal’ a la reforma. Por ejemplo, al asegurar que “el primer Papa jesuita ha sido quien expulsaría a los jesuitas de Radio Vaticano”.

Cuestión falsa ya que, si bien, la Compañía de Jesús no es más el ente responsable, sino que depende directamente de la SPC, todavía existe una relación de colaboración con algunos de ellos. Tal es el caso del jesuita alemán Bernd Hagenkord quien forma parte del Comité Editorial. E incluso fuera de la Radio, dos de los trece recién nombrados consultores de la SPC son jesuitas: el p. James Martin, del Jesuit Magazine America y p. Jacquineau Azétsop, de la Pontificia Universidad Gregoriana.

El Papa sigue de cerca 

Fuentes de la Secretaría para la Comunicación han asegurado que el Papa Francisco sigue de cerca esta Reforma la cual tiene como prioridad el criterio apostólico. Sin embargo, todas las reformas llevan tiempo, y esta no es para nada sencilla. Recordemos que abarca numerosos organismos: Centro Televisivo Vaticano (CTV), Librería Editora Vaticana (LEV), L'Osservatore Romano, Radio Vaticano, la Oficina de Prensa de la Santa Sede, el Servicio Fotográfico, el Servicio Internet Vaticano, la Tipografía Vaticana y lo que fue el Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales (PCCS). Además de la gestión de todas las redes sociales.

Este proceso supone apostar por una solución y dejar al lado otras, eso evidentemente puede no ser comprendido por todos. Ahora el panorama es esperanzador para algunos e incierto para otros. Este proyecto ha sido aprobado por el Papa en el estatuto ad experimentum por un período de tres años y requiere el esfuerzo de todas las personas implicadas, empleados y asesores. 

Twitter: @mercedesdelat 


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