Viernes 02/12/2016. Actualizado 01:00h

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Crónica de Roma

Ayudar a las personas que han perdido el sentido de Dios

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Más de 30.000 jóvenes de toda Europa y de otros continentes se reúnen del 29 de diciembre al 2 de enero en la ciudad polaca de Poznan, convocados por la comunidad de Taizé, cuyo fundador, el hermano Roger, murió a los 90 años acuchillado por una desequilibrada en agosto de 2005.

En un mensaje a los participante en este XXXII Encuentro Europeo, el Papa ha pedido a los jóvenes que vayan al encuentro de los hombres y mujeres “que han perdido el sentido de Dios, que le buscan a tientas, a veces sin ni siquiera saberlo”.

El Santo Padre asegura que estas personas que no hallan un sentido claro a su existencia, necesitan encontrarse con “verdaderos testigos” que hagan brillar en ellos el rostro de Cristo. Asimismo pide a las chicas y chicos que asisten a estas jornadas de oración y de intercambio cultural, que sepan transmitir con gestos y palabras inspirados por Dios la esperanza de vida y el impulso que su Espíritu quiere otorgar a toda vida humana.

La sed que Dios ha depositado en los jóvenes es un motivo de alegría, escribe Benedicto XVI, y expresa la dignidad de los hijos e hijas de Dios.

El Papa manifiesta la confianza en que en este encuentro europeo en Polonia descubrirá “la alegría de beber juntos de las fuentes del Dios vivo, la alegría de la comunión en Cristo. A esta alegría os destina su llamada”.

Los encuentros europeos, que duran cinco días, son animados por los hermanos de Taizé desde 1978. Los anteriores tuvieron lugar en París, Barcelona, Londres, Roma; y también en Praga, Viena, Munich, Budapest, Milán, Lisboa, Zagreb, Ginebra o Bruselas.

Hoy la comunidad de Taizé reúne a unos cien hermanos, católicos y de diversos orígenes protestantes, procedentes de más de treinta naciones. Por su misma existencia, la comunidad es un signo concreto de reconciliación entre cristianos divididos y pueblos separados.

 

Alfonso Bailly-Bailliére