Martes 25/04/2017. Actualizado 01:00h

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Crónica de Roma

Cuarto aniversario de la elección del Santo Padre

Así miran los corresponsales españoles el Pontificado de Francisco

Periodistas en Roma hablan de las dificultades y desafíos informativos al seguir a este Papa

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Con ocasión del cuarto aniversario de la elección del Papa Francisco -que se celebra este 13 de marzo-, algunos de los más significativos periodistas españoles en Roma confían a Religión Confidencial dificultades y desafíos al cubrir este Pontificado y analizan algunas de sus características principales.

Francisco con los periodistas en el avión papal. Francisco con los periodistas en el avión papal.

Un artículo de...

Mercedes  De La Torre
Mercedes De La Torre

Corresponsal en el Vaticano

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Se trata de la opinión de vaticanistas veteranos además de algunos periodistas de renombre que se han trasladado recientemente a Roma. Tienen en común que son corresponsales españoles para medios, entre los que se encuentran, TVE, La COPE, Antena3, ABC, La Vanguardia, Vida Nueva.

Para el sacerdote y periodista, Antonio Pelayo, decano de los corresponsales españoles en Roma -donde vive desde hace 31 años, pero que informa sobre la Santa Sede desde 1971- la característica principal del actual Pontificado es “llevar el Evangelio de Jesús -íntegro, sin filtros- a las vidas de las personas individual y colectivamente” y explica que “para esa misión esencial la Iglesia tiene que despojarse de muchos atavismos y esclavitudes mundanas y volver a su autenticidad misionera y evangelizadora”. 

Además, el conocido corresponsal de Antena3 señala que el mensaje del Papa Francisco “debe llegar límpido, sin ataduras, sin cortocircuitos” cuestión que exige “disciplina personal y rigor en el examen de las circunstancias de cada situación. En esa tarea -agrega- Bergoglio, no quiere perder tiempo en cosas menores, pero es inflexible en lo que considera esencial para que el Evangelio no sea manipulado, tergiversado o reducido caprichosamente. Fidelidad en lo esencial, flexibilidad en lo accesorio, misericordia siempre”, afirma.

Por su parte, el autor del libro ‘El Papa de la alegría’, Juan Vicente Boo destaca algunos de los rasgos más importantes del actual Pontífice “el más visible es la alegría, pero también el cariño a cada persona y la cercanía a cualquiera que tenga problemas” y añade “un rasgo que se menciona poco, pero es clave de su arrastre es la coherencia: no pide nada que él no haya hecho antes, y vive conforme a lo que aconseja”.

“Es lo más enriquecedor que he hecho en 30 años como periodista”, revela el veterano corresponsal de ABC. “Ver sus encuentros con la gente y escuchar lo que les dice, nos contagia optimismo”. Sin embargo, Boo no niega la dificultad al cubrir al Papa Francisco porque “a sus 80 años desborda actividad y hace viajes agotadores” pero también se refiere a los muchos “premios” del trabajo agotador de informar sobre Francisco y afirma: “No solo nos hace más alegres. ¡Se nota incluso que nos rejuvenece!”.

De hecho, el corresponsal de TVE, Lorenzo Milá, cita a nuestro colega Juan Vicente Boo en su libro ‘El Papa de la Alegría’ cuando explica que el Papa Francisco “trata de recuperar la sencillez original del mensaje cristiano” y añade que “eso tiene poco de sencillo porque es un proceso complejo en una institución tan longeva y con tantas adherencias humanas a lo largo de los siglos”.

A pesar de ser el primer Papa que cubre, Milá considera que “Francisco es un Pontífice que habla claro y entendible. Y sus prioridades parecen muy definidas” por lo que concluye que en general no le ha parecido difícil seguirlo “más allá de que informar sobre el Vaticano siempre es complejo”.

En esta línea, el experto corresponsal Darío Menor explica que le ha resultado fácil seguir el actual Pontificado como informador, pero indica que “es preciso profesionalidad, conocimientos y honestidad para profundizar en las cuestiones que plantea”. Además, Menor recuerda que “el Vaticano como institución, en cambio, resulta más difícil de desentrañar -y agrega- a pesar de que se han dado pasos adelante respecto a tiempos pasados, siguen existiendo en muchos ámbitos una sospecha ante el periodista y una cierta alergia informativa”.

“Jorge Mario Bergoglio se hace entender de forma clara, pues es un gran comunicador”, así lo califica Darío Menor quien destaca del actual Papa “la capacidad de generar ilusión en la gente. Francisco consigue que tanto los católicos como los que no lo son, veamos en él una figura con voluntad y poder suficiente para mejorar las cosas, especialmente para los colectivos más desfavorecidos”, asegura.

Ternura contagiosa  

Por su parte, el director de Rome Reports y autor del libro ‘El Papa de la Misericordia’, Javier Martínez Brocal destaca de la personalidad del Papa Francisco “su ternura contagiosa para construir puentes entre personas, entre Estados y entre culturas. La ternura es la versión 2.0 de la misericordia”, dice.

Sin embargo, Martínez Brocal confía que seguir a Francisco “es un gran desafío físico” porque para seguir su ritmo “debemos invertir muchas energías. El mayor desafío es intelectual: tiene una personalidad muy rica, fuera de los esquemas, y el peligro periodístico es reducir sus grandes gestos a propuestas ideológicas. Eso es lo más difícil”, asegura.

Sobre el desafío de seleccionar y saber interpretar correctamente al actual Pontífice, habla también Antonio Pelayo quien opina que “la mayor dificultad proviene de la multiplicidad de impactos informativos de este Papa: cada día nos encontramos con varias interpelaciones de Bergoglio a las que hay que aplicar el discernimiento (una de sus palabras preferidas) sobre su importancia y significado”. Sobre la correcta interpretación advierte el riesgo de la aplicación de “categorías equivocadas o reductivas como las de conservador o progresista” y aclara que “esto al Papa le interesa poquísimo, su único criterio es aplicar el Evangelio a la vida de las personas sin olvidar que las realidades son muy complejas y que Dios habla a las conciencias”.

“El problema está en seleccionar y digerir el gran volumen de información que genera”, reitera el corresponsal de La Vanguardia, Eusebio Val quien asegura que no es difícil seguir a Francisco porque “a este Papa se le entiende todo. No necesita complejas descodificaciones de sus homilías, discursos y textos”.

Además, Val destaca que “en cuatro años, Francisco ha hecho cambios de estilo y de conducta que costará mucho o será imposible revertir en el futuro”, como, por ejemplo, “la renuncia a los coches de lujo, a vivir en el apartamento pontificio, en sus gestos hacia los pobres de Roma”. 

Asimismo, el corresponsal de la Vanguardia señala que “es evidente que hay resistencias a las reformas del Papa, como puso en evidencia la reciente dimisión de Marie Collins de la comisión sobre abusos sexuales. Sin embargo, resulta muy difícil calibrar la fuerza real de los sectores opositores, dentro y fuera de la curia. Probablemente son clara minoría, aunque molesta y ruidosa”, afirma.

Cura de barrio

“Es imposible sentir rutina cuando se trabaja cerca del Papa Francisco”, confía Eva Fernández, corresponsal de COPE en Italia y Vaticano, quien lo describe como “un cura de barrio al que le ha tocado ser Papa, un profesor de instituto al que le corresponde la Cátedra de Pedro y un misionero con ganas de calle…” y añade que el Papa Francisco “sabe combinar todos estos aspectos con gran equilibrio y coherencia, sin importarle lo que digan los demás y por ese motivo, su mensaje está calando en personas que jamás se hubieran imaginado que llegarían a estar pendientes de las palabras de un Papa”.

Sobre sus primeros meses informando desde Roma, revela que no ha habido un día que le ha dejado de sorprender “un gesto, una palabra, una actitud. Es como si estuviera viviendo una aventura diaria, en la que se toca de cerca la raíz del Evangelio, por lo que el nivel de exigencia a la hora de trasmitir lo que el Papa realmente está diciendo, sin filtros, supone tener encendidas todas las alertas a lo largo de la jornada”. “Si el Papa, con sus 80 años recién cumplidos, es capaz de trabajar a ese ritmo, los demás, al menos, hemos de “intentarlo”, concluye.

Futuro del Pontificado 

Tras compartir algunas de sus reflexiones sobre estos cuatro años de Pontificado y del estilo del Papa Francisco, estos siete corresponsales españoles confían a Religión Confidencial una última cuestión: cómo ven el panorama futuro, qué posible sorpresa podría esperarse.

Darío Menor: “Con este Papa hay que estar preparado para cualquier cosa. Personalmente, tengo gran curiosidad por ver cómo va a desarrollarse su relación con Donald Trump y cuándo podrá realizarse el esperado viaje a China”.

Javier Martínez Brocal: “Después de cuatro años de Pontificado continuará con lo que está haciendo, pero irá más en profundidad. Significa que la resistencia será más profunda. Pero no creo que le preocupe”.

Lorenzo Milá: “Algunas sorpresas dado su carácter reformista. Pero a la vez Francisco ha repetido que no tiene intención de hacer cambios doctrinales lo que reduce las posibles sorpresas de su pontificado”. 

Eusebio Val: “Me espero alguna sorpresa agradable como el diaconato para las mujeres (¡ya sería hora!) y algún viaje histórico ¿a Rusia, a China? Estoy convencido que, salvo algún problema repentino, este Papa también renunciará cuando no se vea con fuerzas para seguir”.

Eva Fernández: “Con el Papa Francisco todo es posible. Estoy segura de que seguirá sorprendiéndonos. Su frescura es la del Evangelio. ¿El futuro? Siembre sembrando, siempre ‘haciendo lío’”.

Juan Vicente Boo: “Las sorpresas aparecen en terrenos inesperados. La ultima ha sido el proyecto de viaje a Sudan del Sur, un país en plena guerra civil casi genocida y en plena hambruna. Y un viaje planeado con el primado de la Iglesia anglicana, Justin Welby, para hacerlo juntos... Espero nuevas iniciativas prácticas en temas a los que se daba tratamiento teórico”.

Antonio Pelayo: Habla más bien de deseos “larga vida sin cortapisas para ejercer su misión, tiempo suficiente para que sus reformas sean irreversibles, sentido del humor para aceptar las resistencias y lentitudes; lealtad de sus colaboradores, resistencia a los halagos de los ‘amigos’. En una palabra: Que Dios le guarde, hermano”.

Twitter: @mercedesdelat