Sábado 03/12/2016. Actualizado 01:00h

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Católicos

13.000 militares de 31 países visitaron el Santuario de Lourdes

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El acontecimiento ha congregado este año alrededor de trece mil peregrinos militares de treinta y una naciones, además de un destacamento de la KFOR de Kosovo.

La representación española estuvo presidida por el Arzobispo Castrense, Juan del Río Martín, y el almirante José Ángel Sande Cortizo, que representaba a la Ministra de Defensa.

El día 15 tenía lugar un desfile por las calles de Lourdes de todos los ejércitos presentes acompañados por sus bandas de música. Le seguía un acto de recuerdo y homenaje a los militares fallecidos de todas las naciones.

Más adelante tenía lugar el Acto de Apertura Oficial de la Peregrinación, en el que el Obispo Castrense de Francia Monseñor Patrich Le Gal daba la bienvenida a todas las Delegaciones nacionales, constituidas por la Bandera, el Obispo Castrense, las autoridades respectivas que representaban a los ministros de defensa, y los peregrinos de cada nación. En estos actos también estaban presentes altas autoridades francesas entre las que destacaban el Alcalde de Lourdes Jean-Pierre Artiganave y la Prefecta o “Delegada del Gobierno” en la Región, Hélène Rouland.

Ya, por la noche tenía lugar un acto de contenido espiritual, una Vigilia de reconciliación, seguida de una Vigilia de Oración ante el Santísimo.

El sábado, 16 de mayo ofrecía la mañana para dedicarla a las celebraciones nacionales. Al mediodía eran los conciertos de las Músicas militares en distintas partes de la ciudad, y por la tarde, la Procesión del Santísimo Sacramento-Bendición de los Enfermos, y la Procesión Mariana de las antorchas, para concluir con una Vigilia de oración. El domingo, 17 de mayo estaba centrado en la Misa Internacional y en la Ceremonia del adiós.

La PMI a Lourdes nació como un movimiento espontáneo en el que soldados que habían participado en la 2ª Guerra Mundial iban a Lourdes con sus capellanes a rezar y a reconciliarse. Después este movimiento se organizó de una manera estable, manteniéndose hasta ahora. El espíritu de reconciliación y confraternización pervive, enriquecido con el cultivo de la vocación de ser los militares constructores activos de la paz y servidores de los pueblos.