Jueves 17/08/2017. Actualizado 01:00h

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En Talavera de la Reina comienza esta pastoral en enero

El método lectio divina ayuda a los divorciados vueltos a casar a integrarse más en la Iglesia

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La diócesis de Toledo organizará nuevos grupos ante la demanda de peticiones. El programa consiste en meditar sobre un texto bíblico, convivir y profundizar en la fe

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La diócesis de Toledo intensifica su pastoral con divorciados vueltos a casar. El itinerario espiritual lectio divina, está ayudando a estas personas a integrarse más en la Iglesia católica y a asimilar la doctrina. Ante la demanda de peticiones, el próximo 31 de enero se creará un nuevo grupo en Talavera de la Reina. 


Pastoral familiar Pastoral familiar

Mercedes Muelas, una de las encargadas de la pastoral con divorciados de la Archidiócesis de Toledo, explica a Religión Confidencial en qué consiste el método lectio divina, que tanta aceptación está teniendo entre los grupos de personas divorciadas y vueltas a casar.

“No es una terapia de grupo. Es una pastoral de oración y esperanza. La dinámica de estas reuniones consiste en comenzar con un rato de oración, leer una lectura de la Biblia, reflexionar sobre ella y continuar con una charla. Alguna veces viene el vicario judicial para hablar de temas relacionados con la nulidad matrimonial: el proceso, en qué consiste, etc.”  

Uno de los asuntos que más les cuesta asimilar es el de no poder recibir la eucaristía.  “Cuando las personas divorciadas vueltas a casar civilmente, comienzan a venir a estas reuniones, muchos de ellos no entienden por qué no pueden tomar la comunión. Se enfadan. Nosotros les entendemos y les acogemos. Les explicamos que forman parte de la Iglesia, pero que deben realizar un itinerario espiritual”, explica la responsable de esta pastoral.

A medida que van acudiendo a estas reuniones y profundizan en la fe, comienzan a comprender el significado de la eucaristía. Después, muchas de estas parejas explican a otras personas divorciadas, el motivo por el que no pueden recibir la comunión. 

“Una de las mujeres que, precisamente, es de misa diaria, decía: entiendo que no pueda participar de la Iglesia comulgando, pero puedo participar de otras formas, por ejemplo, rezando una comunión espiritual”, señala Mercede Muelas.   

En alguna ocasión, los grupos de divorciados también realizan salidas y tienen convivencias con otros grupos de otras diócesis de España.  

De la pastoral de divorciados en Toledo se encarga Mercedes Muela junto con su marido, Jesús Manuel, además del delegado de la Pastoral de Familia y Vida de Toledo, el sacerdote Miguel Garrigós y otro presbítero responsable, Josué García, que les acompaña en los ratos de oración.

El grupo está formado por unas seis personas y normalmente solo va uno de los dos cónyuges, “aunque cada vez con más frecuencia, acude el matrimonio, los dos juntos”, afirma Mercedes Muela. Estas reuniones se celebran en la parroquia san Juan de la Cruz de Toledo. 


“Somos
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