Sábado 29/11/2014. Actualizado 01:00h

Católicos

El predicador de la Casa Pontificia abrirá el Encuentro Nacional de la Renovación Carismática en el Espíritu

La Renovación Carismática Católica en el Espíritu, la "corriente de gracia" escindida del Movimiento de Renovación Carismática Católica en 2002, celebra el segundo fin de semana de octubre (10 y 11) su congreso en el que participarán los más de 100 grupos repartidos por toda España, y que contará en su apertura con el predicador de la Casa Pontificia, el Padre Raniero Cantalamessa, partícipe de esta corriente desde 1977.

La Renovación Carismática Católica, con origen en EEUU, está presente en la actualidad en más de 130 países y se calcula que unos 60-80 millones de católicos de todo el mundo participan de esta corriente de gracia. En España hay unos 600 grupos. Desde el año 2004, la Renovación Carismática Católica Española se dividió en dos grupos. La que mantiene el nombre original se convirtió ese año en una Asociación Privada de Fieles, con personalidad jurídica. La otra rama, pasó a denominarse Renovación Carismática Católica en el Espíritu (RCCeE).

Raniero Cantalamessa, Franciscano Capuchino, fue ordenado sacerdote en 1958. Doctor en Teología y en Literatura, fue profesor de Historia de los Orígenes Cristianos en la Universidad Católica de Milán y director del Instituto de Ciencias Religiosas. Miembro de la Comisión Teológica Internacional de 1975 hasta 1981, recibió el bautismo en el Espíritu en 1977, la manera en la que la Renovación Carismática denominan su participación de esta corriente de gracia. Desde 1979 dejó la enseñanza académica "para dedicarse enteramente al servicio de la Palabra de Dios".

En una entrevista con la Agencia de noticias Zenit explicó que a partir de esta experiencia "tuve la llamada a dejarlo todo y a ponerme a disposición de la predicación, y también el nombramiento como predicador de la Casa Pontifica llegó después de que hubiera experimentado esta «resurrección». Lo veo como una gran gracia. Después de mi vocación religiosa, la Renovación Carismática ha sido la gracia más señalada de mi vida".

La Renovación Carismática Católica en el Espíritu (RCCeE) consensuó en 2004 un documento conocido como el 'Manifiesto de Pozuelo', en que aclaran que "siendo la Renovación carismática católica en el Espíritu una corriente de gracia en la Iglesia, de la que participan presbíteros, laicos y consagrados, con los carismas propios, nuestra relación con la Jerarquía no se articula desde una entidad nacional, sino desde grupos de oración integrados a nivel local, parroquial y diocesano con obediencia a nuestros Obispos".

De manera que la RCCeE no tiene fundador, ni objetivos, ni misión específica alguna que desarrollar como parte de su identidad. El Manifiesto de Pozuelo explica que "la Renovación Carismática fue suscitada directamente por el Espíritu Santo, como respuesta a la expectativa de un nuevo Pentecostés, para renovar a la Iglesia y para llenarla de sus dones y carismas".

La Renovación Carismática Católica en el Espíritu, continúa el Manifiesto, "no está llamada a ningún compromiso específico ni con las parroquias, ni con los pobres, ni con el mundo. Su característica de ser pueblo profético y en marcha, debe conferirle una actitud renovadora de todas las estructuras y de todas las realidades. No es un movimiento entre los otros, ni una asociación entre las otras; por eso, no está llamada a especializarse en el ejercicio de algún carisma particular. Es una gracia de nacimiento o de re-nacimiento, previa a todas las vocaciones y a todos los carismas que vendrán después. No ha sido suscitada por el Espíritu para hacer cosas, sino para hacer un hombre nuevo".

Con el lema 'He venido a prender fuego a la Tierra' el Encuentro Nacional de la Renovación Carismática en el Espíritu (RCCeE) se celebrará en el Palacio Municipal de Congresos Campo de las Naciones de Madrid los días 10 y 11 de octubre.

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