Domingo 24/09/2017. Actualizado 01:00h

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Católicos

Nada de ‘mensajes políticos’: el Papa sólo habló de Cristo en Cibeles. El presentador pidió a los jóvenes que no fueran a Sol. La patrulla Águila no salió por decisión del gobierno

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Ni una alusión a leyes políticas: el Papa habló ayer en Cibeles de Jesucristo y animó a los jóvenes a edificar sus vidas "sobre el cimiento firme que es Cristo". Así "reinará la paz en vuestro corazón" y "seréis dichosos", dijo ayer jueves en un perfecto castellano a los cientos de miles de jóvenes que abarrotaban Cibeles, Alcalá, Gran Vía, la Castellana, Recoletos, Colón y Goya.

Muchos de los jóvenes estuvieron horas esperando al sol a que llegara el Papa, animados por Javi Nieves, de Cadena 100, por música y vídeos. La universalidad del baile y la canción 'Macarena' volvió a quedar patente. Al finalizar el acto, a las nueve de la noche, el presentador pidió varias veces a los asistentes que no fueran a la Puerta del Sol por motivos de seguridad. Pero sólo lo dijo en castellano, por lo que muchos no se debieron enterar.

Antes de llegar a Cibeles, el alcalde de Madrid entregó a Benedicto XVI las llaves de la ciudad en la Puerta de Alcalá. Cincuenta jóvenes de los cinco continentes -diez por continente- acompañaron al Santo Padre al atravesar los arcos de la Puerta de Alcalá. Seis caballos andaluces de la familia Domecq y sus respectivos jinetes hicieron una breve exhibición ante del Papa. La tuna le acompañó después desde la Puerta de Alcalá a Cibeles.

Estaba previsto que la patrulla acrobática Águila surcara el cielo trazando con humo las banderas del Vaticano y de España, pero por decisión gubernamental de última hora, no salió.

El Papa habló en español, francés, inglés, alemán, italiano, portugués y polaco. Los idiomas más coreados por los jóvenes fueron el italiano, el francés y el portugués.

El Santo Padre advirtió sobre la tentación en la que caen "muchos que, creyéndose dioses, piensan no tener necesidad de más raíces ni cimientos que ellos mismos. Desearían decidir por sí solos lo que es verdad o no, lo que es bueno o malo, lo justo o lo injusto". Benedicto XVI dijo que es importante no sucumbir a estas tentaciones, que "siempre están al acecho", porque conducen a "una existencia sin horizontes, a una libertad sin Dios". Animó, en cambio, a buscar la verdad y el bien.

Algunos medios digitales interpretaron sus palabras con titulares como "Benedicto XVI arremete contra los ateos que 'se creen dioses'", cuando en ningún momento se refirió a los ateos en esos términos.

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