Viernes 09/12/2016. Actualizado 01:00h

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Católicos

Los Padres Blancos ya ven los frutos de su trabajo entre los inmigrantes de Almería: 45 jóvenes africanos se han bautizado este año

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Como una excepción a su trabajo desde el siglo XIX en África, los Padres Blancos llegaron en el 2000 a la diócesis de Almerían para atender a la creciente comunidad de inmigrantes africanos presentes en la provincia. Desde entonces les enseñan castellano, o informática, y también les explican la fe católica. En los últimos dos años, 45 jóvenes, muchos de ellos de Guinea Bissau se han bautizado.

 

En el centro de los Padres Blancos de Roquetas trabajan tres sacerdotes. Los tres son españoles, pero se sienten más africanos que de aquí, porque todos ellos han pasado gran parte de su vida adulta en el continente negro.

Desde el 2000, disfrutan de una curiosa combinación. En tierra española, en el poniente almeriense, en concreto en Roquetas de Mar, se dedican a prestar su ayuda y evangelizar a los inmigrantes africanos que trabajan en el 'mar de plásticos' de los invernaderos.

En su labor les ayudan una veintena de voluntarios. Les enseñan castellano, informática, y les ayudan con gestiones de todo tipo. A los que quieren, también les imparten catequesis. Tras dos años de formación, el pasado l0 día 10 de Mayo, 25 jóvenes africanos recibieron los sacramentos de la iniciación cristiana, en esta vez en la parroquia de San José de las Norias de Daza en el Poniente Almeriense con la iglesia abarrotada de fieles.

"Quienes hemos vivido muchos años en África y hemos participado en celebraciones semejantes nos creíamos de nuevo en África, relataba uno de los Padres Blancos tras la celebración presidida por el obispo de Almería, Adolfo González Montes.

 

El nombre oficial de los Padres Blancos es Misioneros de África. Esta sociedad sacerdotal nació en Argel en 1868, en pleno Magreb musulmán. Su fundador, el Cardenal Lavigerie quiso que su manera de vivir se arraigara de alguna manera en la cultura de los países a los que llegaban. Por ello el hábito de los Padres Blancos adoptó el modo de vestir de los argelinos de aquella época: túnica, chilaba y fez.