Jueves 08/12/2016. Actualizado 01:00h

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Católicos

El CEU informa al Gobierno: "No acataremos ninguna disposición que atente contra la vida humana"

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Tras la Universidad de Navarra, la Fundación Universitaria San Pablo CEU hizo pública este martes una declaración en la que advierte al Gobierno que no enseñará a sus alumnos la práctica del aborto. "No enseñaremos en nuestras aulas, práctica alguna que contravenga la finalidad de aprender a curar o a aliviar", afirma el comunicado.

"La posición de la Fundación Universitaria San Pablo CEU, con las titulaciones sanitarias de sus Universidades CEU San Pablo y CEU Cardenal Herrera, explica en su declaración, no responde únicamente a una legítima opción moral, sino a una objeción de ciencia".

La declaración está firmada por el presidente de la institución académica, Alfredo Dagnino, los rectores de las respectivas universidades, los decanos y vicedecanos de las facultades de Medicina, Enfermería, Farmacia y Ciencias para la salud, una veintena de profesores y los delegados de alumnos de las facultades afectadas por la ley del Gobierno.

Afirman que "provocar el aborto nunca es una solución. No hay razones médicas para justificar la destrucción directa de un ser humano, por débil, inesperado o inoportuno, enfermo o pequeño que sea. Somos conscientes de las múltiples situaciones adversas que pueden llevar a una mujer a plantearse abortar, pero denunciamos la premeditada desinformación que silencia el drama real del aborto y las graves consecuencias para la mujer que aborta".

"La obligación de los gobiernos, de la comunidad médica y de cualquier ciudadano de bien, añaden, es ofrecer alternativas, en vez de proponer o imponer como la mejor opción la que atenta contra la vida del hijo, contra la dignidad de la madre y la que da por supuesta la irresponsabilidad del padre. Una opción que, en nombre de la libertad, violenta la dignidad".

 

"La Medicina, continua la declaración, por su propia naturaleza, es un servicio a la fragilidad. No enseñaremos, en nuestras aulas, práctica alguna que contravenga la finalidad de aprender a curar o a aliviar. Los vigentes planes de estudio incluyen los contenidos necesarios para capacitar a los alumnos para cualquier acto médico encaminado a procurar la salud de la madre y del niño. Manifestamos rotundamente que los médicos y personal sanitario tenemos el deber de rechazar cualquier práctica que procure directamente la muerte, de acuerdo con una honorable tradición secular, a la que no estamos dispuestos a defraudar".

Y concluyen su mensaje al Gobierno con un rechazo a "toda pretensión de regular la objeción de conciencia que, por su propia naturaleza, no es “regulable”. Frente a toda imposición la conciencia nos hace discernir entre lo que es digno o indigno del hombre, con independencia de la adscripción de cada cual a una determinada religión, pueblo, opción política o tradición cultural. La conciencia siempre ha sido, y siempre será, el último baluarte de la libertad, posición a la que tampoco pensamos traicionar".